Las vitaminas y el cabello

cabello sano

 

 

La caída del cabello, es un problema frecuente en hombres, y en un porcentaje mayor en mujeres. Las causas son múltiples pero en muchos casos la primera decisión que toman las personas, es automedicarse con suplementos vitamínicos y minerales, que en algunos casos empeoran la situación ya que la sobredosificación puede causar toxicidad.

Lo primero que hay que tener claro, es que la nutrición es aportada por los vasos sanguíneos que se encuentran en contacto con la raíz del pelo. Las vitaminas y minerales contenidos en una adecuada alimentación, llegan con mayor rapidez y biodisponibilidad al sitio donde se necesita que actúen. Si bien es cierto que vitaminas y minerales sintéticos, ingeridos en forma de cápsulas o pastillas, pueden llegar a la raíz del pelo, también es cierto que las concentraciones que llegan no necesariamente son las adecuadas para detener la caída o promover la salida de nuevo pelo, ya que una vez ingeridas deben circular por diferentes órganos en los cuales  pueden modificarse y aún inactivarse.

Como las causas de caída del cabello pueden ser múltiples,  lo primero que hay que hacer es determinar esa causa. Por ejemplo, en  la caída de origen genético, más que vitaminas, es necesario suministrar medicamentos que inhiban  los procesos enzimáticos  que determinan esa caída, y que nada tienen que ver con vitaminas. Los principales elementos cuyos bajos niveles pueden causar la caída, son el zinc, la biotina (vitamina del complejo B), calcio, cromo, entre otros. Las altas concentraciones cobre, por el contrario, pueden causar caída de cabello. La hemoglobina baja, es una de las causas más frecuentes de caída de cabello, especialmente en mujeres.

Las vitaminas sintéticas no son en modo algunos equivalentes a las contenidas en los alimentos.  Desafortunadamente y por diversas razones no siempre se tiene acceso a ellas con la dieta habitual. Muchas veces se ofrecen en el mercado algunas vitaminas cuyos fabricantes aseguran que son de origen natural. En estos casos no solo hay que revisar lo que la envoltura dice acerca de la fuente de obtención, sino tener en cuenta que en forma natural las vitaminas no vienen en concentraciones muy altas, no tienen preservantes ni colorantes artificiales .Una  mayor concentración, no es sinónimo de mejor efecto y no todas las enfermedades se curan o alivian tomando vitaminas.

No todos los casos de caída del cabello ocurren por deficiencias nutricionales. Muchas veces está asociada  a dermatitis seborreica y otras enfermedades,  a la ingesta de medicamentos para tratar las mismas, que en algunos casos inactivan las vitaminas y minerales ingeridos con la dieta,  agresiones externas como cepillado enérgico, alisadores, tintes y planchados, entre otras. En el periodo después del parto, es normal observar caída del cabello.  No siempre es posible suplir tales deficiencias con la dieta adecuada, entonces es necesario acudir a suplementos sintéticos de vitaminas y minerales.

En condiciones normales, la caída diaria es de unos 50 a 100 cabellos, y se observa principalmente al momento de peinarse. Si la persona nota que este proceso aumenta y se pierde volumen de cabello, entonces es el momento de buscar ayuda médica. Una vez se ha descartado que no haya  enfermedad de base, es el momento de iniciar tratamiento. Pocas personas buscarán todas las vitaminas y minerales en alimentos naturales. Haciendo las correspondientes recomendaciones puede iniciarse tratamiento con las vitaminas sintéticas. En hombres, especialmente si hay antecedentes familiares de calvicie, el tratamiento es diferente, aunque puede incluir las vitaminas y minerales. El cabello sano es reflejo de una buena salud.

Independientemente de lo que la persona o el médico presuman como causa de caída del cabello, lo indicado es la realización de exámenes de laboratorio. Usualmente se inicia con un examen de sangre para descartar anemia, ya que la baja de hierro es una de las causas más frecuentes de caída. Otro examen sencillo es el tricograma, en el cual se toma un mechón de cabello y se observa al microscopio para determinar si el cabello cae en la etapa donde debe estar en crecimiento activo, lo cual a su vez debe conducir a investigar una enfermedad general. Otros estudios más complejos implican medición de vitaminas y minerales en  sangre. Estos estudios no siempre arrojan datos concluyentes.

La biotina es una vitamina del complejo B (B7) y es la más popular en autoprescripción. La dosis recomendada es, entre 30 y 35 microgramos al día, inclusive hasta 100. Muchos productos contienen hasta 200 microgramos, lo cual afortunadamente no produce toxicidad ya que  el exceso  es eliminado por la orina. La biotina en forma natural se encuentra en alimentos como hígado, coliflor, champiñones,  plátanos, entre otras. Su mecanismo de acción en el cabello, aún no está muy claro.  Otra vitamina de las más valoradas por quienes se  automedican es la  vitamina E, de la cual se dice sin certeza, que estimula la circulación en la raíz del cabello.  La Niacina ( B3 ) ayuda a mejorar la circulación del cuero cabelludo y puede así promover el crecimiento de los folículos pilosos. Otras usadas ampliamente son el ácido fólico y la vitamina C.

Las causas de caída de cabello son múltiples, y en la mayoría de los casos no corresponde a enfermedades graves. Es importante la consulta médica para determinar las causas recibir el tratamiento indicado.

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